El tener una masa magra más baja tiene una fuerte asociación a un aumento de la mortalidad. La pérdida de masa muscular relacionada con la edad dio por primera vez el término “Sarcopenia”. Su definición es: Pérdida de masa muscular esquelética más pérdida de fuerza muscular y/o función muscular (reducción del rendimiento físico).

La inflamación crónica sistémica (como la producida por diabetes o síndrome metabólico), la resistencia a la insulina, los estados de stress metabólico y la polimedicación se pueden asociar a un mayor riesgo de sarcopenia. Estudios han posicionado a la sarcopenia como un problema de salud grave de tanta trascendencia como la obesidad en personas mayores, sin una relación clara con la mortalidad.

La sarcopenia lleva sin duda alguna a la pérdida de masa y la función muscular, lo cual se puede dar por una amplia cantidad de factores tales como:
 – Estilo de vida diabetogénico (alto consumo de carbohidratos y azúcares).
 – Sedentarismo.
 – Larga internación en unidad de cuidados intensivos.
 – Accidentes o invalidez.
 – Envejecimiento.
 – Condiciones de salud que lleven a stress metabólico.

Los músculos principalmente generan la fuerza y el movimiento del cuerpo en toda su extensión, a medida que se envejece, es muy importante mantener la masa muscular para las actividades diarias y prevención de riesgos como caídas y accidentes. De la misma forma, la función muscular se refiere a la habilidad de Existen recomendaciones diarias, que te permiten mantener o incluso, recuperar tu masa muscular: Una buena alimentación, un aceptable nivel de ejercicio, la complementación con productos nutricionales como Wipro-SM que aporta 21 gr. de proteína por sobre, entre otros, son indispensables para un envejecimiento saludable. Siempre la valoración de su médico tratante determinará su tratamiento. Recomendaciones para mantener o recuperar la masa muscular:

  • Ejercítate al menos 30 minutos, tres veces por semana, se recomienda estiramiento previo y un tipo de ejercicio que no siendo demasiado intenso, produzca agitación física. Si llevas mucho sin hacer ejercicio, retoma gradualmente.
  • Dales tiempo a tus músculos para recuperarse cuando te ejercites, se recomienda si eres adulto mayor, intercalar un día de descanso entre días de ejercicio.
  • Cuida lo que comes! Aumentando levemente las calorías para que los músculos se puedan alimentar bien. Muchas verduras, frutas, granos y proteína magra (Huevo, carne sin grasa, pescados y mariscos), sé que puedes.
  • Ten cuidado con tu ingesta de agua, al menos 3 vasos grandes de agua al día, aumentando si haces más ejercicio, ya que el agua contribuye a desintoxicar el cuerpo.
  • Visita a tu medico periódicamente para verificar que todos tus sistemas estén funcionando en sintonía.

¡Recuerda que las decisiones que tomes ahora determinarán que tan buena será o continuará siendo tu vejez!